lunes, 4 de febrero de 2008

Cara a cara


Como todas las mañanas, con el desayuno en la mesa, me he dispuesto a encender el televisor para hacer más llevadero ese rato tan cotidiano. En el programa matutino de Antena 3 estaba siendo entrevistado el candidato del PP a la presidencia de España, Mariano Rajoy. Al principio me ha sorprendido un poco esta entrevista por la relevancia del personaje, aunque luego me he dado cuenta de las fechas en las que estamos... Pero lo que sí me ha sorprendido, aún recordando que en 6 semanas habrá elecciones, ha sido poner TVE y ver que estaba siendo entrevistado José Luis Rodríguez Zapatero.

Así que he esbozado una sonrisa y he pensado que en esto de la comunicación política no hay lugar a la improvisación y nada ocurre porque sí. Luego me he enterado que hoy, en TVE tenían anunciada una entrevista a Jesús Caldera y que, a última hora, desde Ferraz se ha decidido que sea Rodríguez Zapatero el que fuese entrevistado... ¿tendrá eso que ver algo con que Antena 3 anunciara la entrevista a Rajoy en Espejo Público?

Lo cierto es que haciendo lo imposible por ver lo que los dos candidatos respondían a las preguntas que se les hacían, me ha quedado bastante claro en qué términos se va a desarrollar los debates cara a cara entre ambos que hay pactados, por lo menos el primero de ellos.

Si hace unos meses me aventuraba a escribir que el PP perderá las Generales (aún lo pienso, y creo que por las mismas razones que escribí) hoy me aventuro a decir cómo será ese cara a cara televisivo.

Mariano Rajoy tiene un programa claro, preciso y ordenado. Podrá gustar o no. Podrás compartir puntos o no de ese programa, pero lo cierto es que existe. Susana Grisso le ha interrogado sobre diversas cuestiones que hacían referencia a los desafios que tendrá que hacer frente el que vaya a ocupar La Moncloa los próximos cuatro años. A todas las preguntas ha respondido el de Pontevedra como niño que se sabía la lección. Y si eso ha ocurrido así es porque el niño (Mariano Rajoy) tenía apuntes para estudiar (un programa electoral) y se lo había estudiado (conoce bien ese programa).

En TVE he podido ver la línea en la que se moverá José Luis Rodríguez Zapatero. Sorprendía ver como una y otra vez se enfrascaba (de un modo muy sosegado y con una media sonrisa que tenía un efecto sugestivo en el espectador, en el votante al fin y al cabo) en la actuación de Mariano Rajoy al frente de la oposición. Una y otra vez hablaba de cómo él sí apoyo a Aznar en política anti-terrorista y como ahora se ha sentido solo en ese aspecto. Esta afirmación esconde una parte implícita que sería la acusación a Rajoy de crear toda esa crispación de la que tanto se ha hablado.
Zapatero tiraba la piedra y esperaba que ésta fuera la que crease las ondas en el agua, él no se mojaba los pies. Hablaba del veto a Ruiz Gallardón en las listas del PP y dejaba caer el alejamiento de los populares del centro político (ese centro tan anhelado por ambos por los votos que supone), pero no lo decía de manera explícita.

Estos serán los términos del primer debate cara a cara. Veremos a un Zapatero tranquilo, sosegado, seguro de sí mismo, haciendo oposición al hasta ahora líder de la oposición. Lo veremos minando la imagen de Rajoy como político, encuadrándolo como agente creador de la crispación. Aunque no lo dirá de forma explícita ya que podría tener el efecto contrario (ese error lo cometió Miguel Sebastián con Gallardón). También propondrá algunas medidas como el famoso cheque de los 400 € o subidas para los pensionistas (algo que si miramos detenidamente es pan para hoy y hambre para mañana). Y se centrará en los números de su legislatura en general, no de estos últimos meses.

Por su parte Rajoy comenzará concentrado, espectante y seguro de lo que tiene que decir. Se centrará en los próximos cuatro años. Le urgirá hacer llegar a todos los españoles los puntos de su programa electoral, un programa bastante elaborado. No querrá enfrascarse demasiado en estos cuatro últimos años para que no le acusen de fomentar la crispación: la palabra maldita. Pero veremos a un Rajoy que, conforme trancurre el debate, se va a ir poniendo nervioso, abandonará su estado de calma y entrará en el terreno en el que tan bien preparado irá Zapatero.
Es el terreno la no-propuesta, del ver quien ha cometido mayores errores al frente del ejecutivo o de la oposición. Zapatero le dibujará un panorama en el que sus fallos como presidente serán justificados por la actuación boraz de la oposición...y hasta será probable que Zapatero mande el debate a la Guerra de Irak o el Prestige.

Creo que Zapatero en la confrontación directa maneja mejor al público que Rajoy. Si el líder del PP tiene alguna ventaja sobre Zapatero es precisamente su programa electoral y su elección por el "nosotros tenemos un programa electoral". Eso lo sabe José Luis Rodríguez Zapatero y por ello intentará crear todo el ruido posible para que las propuestas de Mariano Rajoy no sean escuchadas, por eso hoy necesitaba evitar que fueran muchos los que escuchasen a Rajoy en Antena 3.

Sinceramente, creo que Ródríguez Zapatero consegurá su objetivo y se alzará victorioso en el debate televisivo. No por lo que vaya a decir, sino por lo que evite que diga Rajoy.

Aunque sería muy interesante oir ese mismo debate por radio...¿se daría el mismo caso que con Kennedy y Nixon?